Vídeo realizado por Eva Peréz y Antonio Brito; y editado por Juanma Acosta. Dibujo de Ciro Macías. Este taller forma parte del Salón del Cómic de Huelva https://saloncomichuelva.com/aula www.hermanosmacias.es

El dibujo es el elemento clave que conforma el medio del cómic; aquello que configura su forma de narrar y lo establece como medio gráfico y visual.

La ilustración en el cómic siempre ha presentado multiplicidad de facetas. Desde la llamada Edad Dorada de los cómics, allá por 1930 hasta la actualidad, los dibujantes, en su amplia variedad de estilos, han trabajado, cada uno a su modo, con todos los elementos que el medio les ofrece para lograr relatar satisfactoriamente las historias.

Las líneas generales de estilo del cómic se mantienen constantes. El dominio del proceso lineal a lo largo de su transformación en producto de masas le obligaron a respetar un estilo seguro, quizá por miedo a perder adeptos.

El entintado es un proceso de dibujo normalmente encontrado en una historieta, que consiste en realizar una página en blanco y negro a partir de otra previa, denominada lápiz final, con el objetivo de conseguir una imagen limpia y fácil de comprender visualmente, marcando los detalles que en lápiz final no se pudieran apreciar y, además, facilitando la posterior aplicación de color.

El entintado no es simplemente calcar la obra del dibujante. El entintador es otro artista que puede dar, en este proceso, nueva carga visual a la obra del dibujante, dependiendo de las técnicas aplicadas, centrándose más en los grosores de los contornos, en el detalle de las texturas o el efecto de la luz en las formas dibujadas.

Un mismo dibujo a lápiz, con distintos entintadores, puede dar como resultado obras completamente distintas.

Actualmente existe la posibilidad de entintar mediante el ordenador, pese a que tradicionalmente se hace con unos rotuladores específicos o con plumilla.

El rotulador fue inventado por el japonés Yukio Horie en 1962. Resultaba muy adecuado para los trazos de la escritura japonesa, que normalmente se realiza con un pincel puntiagudo.

El rotulador de punta acrílica fue comercializado en 1963, por la Sociedad japonesa Pentel. La misma Sociedad Pentel, en 1973 inventó el primer rotulador a bolita: el «Ball Pentel», y en 1981 presentó al mercado un rotulador de punta cerámica: el ceramicrón.

Los rotuladores utilizan tintas de gran transparencia, por lo que el resultado final dependerá en gran medida del color base del papel. Se aconsejan papeles blancos, que potencian su luminosidad. Las manchas de color blanco, en principio, se obtendrán dejando papel sin colorear. Los negros, a través del rotulador correspondiente, o bien por saturación y superposición de matices.